El rodaje en espacios públicos de Barcelona está regulado por el ayuntamiento, y el proceso lo coordina la Barcelona Film Commission. Repasamos cuándo es obligatorio el permiso, cuánto puede costar y qué tener en cuenta si el proyecto incluye un dron.
Si el equipo de rodaje supera las diez personas y utiliza al menos una cámara con trípode, o si es necesario reservar espacio para el aparcamiento de los vehículos de producción, se necesitará una Licencia de Ocupación de la vía pública. Para rodajes pequeños con un equipo reducido, en la mayoría de los casos no se necesita permiso, pero las normas pueden variar para plazas y monumentos concretos.
La gestión corre a cargo de la Barcelona Film Commission junto con el Ajuntament de Barcelona. Para proyectos comerciales, la solicitud se tramita a través de la Oficina de Información y Trámites de la Guardia Urbana; para proyectos no comerciales, mediante un procedimiento simplificado.
De forma orientativa (conviene confirmar las tarifas actuales directamente con la Barcelona Film Commission): el rodaje comercial en la vía pública cuesta alrededor de 594 € por día y localización; el no comercial, alrededor de 38 € por solicitud. El rodaje en parques, playas y otras zonas verdes se paga aparte: desde 600 € por día y espacio, más una parte variable según los metros cuadrados ocupados.
Además del permiso municipal para grabar en la vía pública, monumentos como Park Güell, museos y edificios privados tienen sus propias normas y tarifas, que se acuerdan directamente con el propietario o la entidad gestora del espacio.
Para volar un dron dentro de la ciudad se necesita además la autorización de AESA/Enaire para el propio vuelo, y si el rodaje requiere cortar una acera o una calzada para el punto de despegue, también un permiso municipal de ocupación de la vía pública. La documentación del dron se presenta junto con la solicitud general a la Barcelona Film Commission.
El rodaje puede detenerse en el acto, el equipo puede ser retenido temporalmente, y al productor o a la empresa se le puede imponer una multa. Además de perder el día de rodaje, supone un riesgo reputacional para la marca si el incidente acaba en redes sociales.
Gestionar los permisos es una parte estándar de la preparación del rodaje en nuestro estudio: reservamos con antelación el tiempo necesario para la tramitación en el cronograma del proyecto y asumimos la comunicación con la Barcelona Film Commission, para que el cliente no tenga que ocuparse de ello. Cuéntanos tu proyecto: calculamos plazos y coste, permisos incluidos.